lunes, 25 de mayo de 2015

CAPITULO I

CAPITULO I:


EL HOMBRE: DEFINICION
                          

El tema de la definición de hombre es fundamental para cualquier consideración antropológica ulterior.  El acuerdo o desacuerdo sobre la esencia del hombre y su naturaleza constituyen el meollo de toda antropología.  Para explicitar lo que es la naturaleza humana debemos señalar las determinaciones específicas intrínsecas que la constituyen.  Son determinaciones intrínsecas porque la esencia humana no es algo que está fuera del hombre. Esta naturaleza o esencia, considerada dinámicamente, es principio de las actividades que consideramos naturales.  La naturaleza se nos presenta como un conjunto de orientaciones hacia fines perfectivos que le corresponden y que, por consiguiente, llamamos fines connaturales.  Por esto, la naturaleza debe ser entendida tanto como un conjunto de determinaciones intrínsecas específicas como  principio de orientaciones y actividades naturales.  Considerando lo primero podremos distinguir al hombre de todo otro todo sustantivo no humano.  Considerando lo segundo podremos descubrir la actividad propiamente natural del hombre.
            Particularmente, en este caso donde intentamos considerar el tema desde la perspectiva de las corrientes contemporáneas, el eje de toda discusión parte del reconocimiento, rechazo e interpretación de las determinaciones específicas intrínsecas o, dicho de otro modo, las notas esenciales que integran la definición del hombre, vale decir : la animalidad y la racionalidad.
            Sugiero analizar un texto de Sto. Tomás que resume, con esa claridad diáfana que lo caracteriza, su comprensión de las notas esenciales aludidas y su relación con el todo sustantivo que es el hombre concreto.  Leemos en S.Th.I-II,q.67,a.5,c : “el género y la diferencia significa el todo, es decir, el compuesto de materia y forma en las cosas materiales, de este modo la diferencia significa el todo, y el género también : pero el género denota el todo significándolo por lo que es como materia, la diferencia, significándolo por lo que es como forma ; la especie, significando ambas cosas.  Así, en el hombre la naturaleza sensitiva es como materia respecto de lo intelectivo, y por eso “animal” se llama a lo que tiene naturaleza sensitiva ; “racional”, a lo que tiene naturaleza intelectiva, y “hombre” a lo que tienen ambas.  Y así es el mismo todo el que se significa por estas tres denominaciones, pero no bajo el mismo aspecto.  Es por tanto manifiesto que no siendo la diferencia más que designativa del género, removida ella, la sustancia del género no puede permanecer la misma, y así no permanece la misma animalidad si es otra clase de alma la que constituye al animal”.
            Este texto muestra como en el pensamiento de Sto. Tomás está siempre presente la unidad del todo sustantivo humano.  La animalidad del hombre, que por su evidencia no necesita demostración alguna, guarda semejanza con la sensitividad de los animales inferiores a él.  Sin embargo, aunque las características sensitivas sean semejantes, por el hecho de pertenecer al hombre son humanas.  El hambre del hombre no es idéntico al hambre del animal.  La diferencia no se debe a la función orgánica en sí, sino a que en el hombre ésta se halla asumida por un principio superior, al que llamamos espíritu.  La racionalidad, en cambio, sí necesita demostración pues no es tan evidente, al punto de ser cuestionada y negada por muchas corrientes contemporáneas.  La razón pertenece al ámbito de lo espiritual y expresa la existencia del espíritu en el hombre como algo real, distinto e irreductible a toda función orgánica o psíquica inferior.  El análisis de las actividades humanas sirve como demostración de esa realidad espiritual.  Precisamente es la racionalidad lo que cuestionan las corrientes antropológicas contemporáneas.

            La definición clásica del hombre como animal racional es cuestionada en primer lugar por aquellas corrientes que no aceptan siquiera la posibilidad de definir al hombre, tal es el caso del agnosticismo, del intuicionismo de Bergson o del existencialismo.  Pero aún aquellas corrientes y filósofos que aceptan definir al hombre no reniegan de la animalidad cuanto de la racionalidad.  El denominador común de todas esas objeciones es el aspecto restrictivo que otorgan al término racionalidad, sugiriendo, según sus respectivas posturas, diferentes alternativas para reemplazar al término cuestionado.  Es en este punto en el que conviene tener bien presente el último párrafo del texto enunciado de la Suma : “no siendo la diferencia más que designativa del género, removida ella, la substancia del género no puede permanecer la misma”.


Diversas definiciones del hombre


            Pasemos ahora al análisis de algunas corrientes y filósofos, que aceptando la posibilidad de definir al hombre, reniegan o bien de lo que Sto. Tomás denomina la “forma”, o bien de la sustantividad del hombre individual.
            Consideremos a Karl Marx como representante del socialismo hegeliano.  Marx (1818-1883)en su obra Tesis sobre Feuerbach, escrita en 1845 y publicada por Engels en 1888, como obra póstuma, define la esencia humana como el “conjunto de relaciones sociales” (Sexta Tesis).  La intención de Marx no es resaltar el carácter social del hombre, sino referir a la realidad misma de la esencia humana, que sólo es tal, por el conjunto de las relaciones sociales.  Obviando toda referencia a la evidente influencia de Hegel en dicha aseveración, es clara su negación de la sustantividad del hombre individual.
            Analicemos ahora otra corriente como la del naturalismo vitalista, a través de la figura de Ludwig Klages (1872-1956).  Klages proclama el antagonismo entre el alma (Seele) y el espíritu (Geist).  Pero identifica, por un lado, lo anímico con lo vital y dionisíaco, por otro, lo espiritual con lo racional, lógico y demoníaco. ( Ver Der Geist als Widersacher der Seele, Vol. I y II 1929, Vol. III 1932).  Klages analiza el proceso histórico de la humanidad como “la progresiva lucha victoriosa del espíritu contra la vida, con el fin, lógicamente previsible, de la aniquilación de la última”.   En su esquema la animalidad del hombre es la que le permite tener una comunión íntima con la Naturaleza, en cambio la razón en tanto espíritu, convierte al hombre en “la vía muerta de la especie”.  Es un claro ejemplo en el que se reniega de lo que el hombre es por su forma.
            Frente al vitalismo de Klages surge con toda la pasión de su creador, la antropología scheleriana.  Max Scheler (1874-19928) contemporáneo a Klages, se propone revalorizar el espíritu como lo que al hombre lo hace persona.  En su conocida obra  Die Stellung des Menschen im Kosmos (1928) se propone dar una respuesta al “concepto esencial del hombre”, en oposición al “concepto sistemático natural”.  Ese concepto esencial confiere al hombre un puesto singular, incomparable con el que ocupan las demás especies vivas.  Ese puesto singular lo adquiere por el espíritu, el que según Scheler, parafraseando a Kant, “se eleva sobre la psique, negando expresamente que el espíritu sea sólo un grupo de funciones pertenecientes a una supuesta alma sustancial, cuya ficción es debida sólo a una injustificada sustancialización de la unidad actual del espíritu”.  En estas breves líneas, transcriptas del cap.II de la obra citada, podemos observar su alejamiento de la posición tomista por negar la sustantividad del alma y del espíritu.  Aún más, Scheler define al espíritu como actualidad pura.  Cito : “El centro del espíritu, la persona, no es, por lo tanto, ni ser substancial ni ser objetivo, sino tan sólo un plexo y orden  de actos”.  Lamentablemente, el pensamiento antropológico contemporáneo no tomista, más cercano a la doctrina del Aquinate, cae en un actualismo que negando la sustantividad del hombre, lo reduce a sus puros actos.  Esta postura niega la noción de sustancia porque la concibe como una suerte de sustrato inerte, y por ende inútil para explicar la realidad que siempre se manifiesta en algún tipo de actividad.  Indudablemente, Scheler parte de un equivocado concepto de sustancia, pues ésta no es un mero sustrato estático, sino un real principio dinámico del que proviene y en el que se funda toda actividad, sin confundirse con la realidad sustancial.  Cada hombre es el sujeto sustantivo que cumple diversas actividades, distintas entre sí y a la vez distintas de él mismo, fuente de ellas.   Es principio fontal de dinamismo y no mero sustrato o soporte.  Por eso la explicación actualista resulta insatisfactoria para dar cuenta de la efectiva realidad humana.
            Contemporáneo a Klages y a Scheler, es el neokantiano de la escuela de Marburgo  Ernst Cassirer (1874-1945).  En su obra An Essay on Man (1945) sostiene que el hombre vive en un universo simbólico, siendo el lenguaje, el mito, el arte y la religión partes de este universo, que forman los diversos hilos que tejen la red simbólica, la urdimbre complicada de la experiencia humana.  Termina su cap. II : “Una clave de la naturaleza del hombre : el símbolo”, sosteniendo que “la razón es un término verdaderamente inadecuado para abarcar las formas de la vida cultural humana en toda su riqueza y diversidad”.  Propone, por lo tanto, reemplazar la definición tradicional de hombre como animal racional por la de animal simbólico.  De este modo, podremos según Cassirer, designar su diferencia específica y comprender el nuevo camino abierto al hombre : el camino de la civilización.  Cassirer no desconoce el valor de la razón.  Es más, afirma que la racionalidad es un rasgo inherente a todas las actividades humanas, pero que no alcanza a cubrir y explicar todo el campo de la cultura.  Rescata, incluso, el sentido que, según él, los grandes pensadores daban a la definición del hombre como animal racional.  Según Cassirer, tal definición expresaba, más bien, un imperativo ético fundamental.  Desde luego, estamos en presencia de una filosofía en la que la noción de signo y significación, a la luz de una peculiar filosofía del lenguaje, adquiere un valor diverso del que le atribuye la lógica formal tradicional.  Desde nuestra perspectiva, el símbolo sólo puede ser explicado por la capacidad de abstracción de la razón, por lo que lo simbólico es captado como una propiedad derivada de la nota esencial de la racionalidad.  Esto convierte la definición de Cassirer en una definición per propria, por lo tanto reductible a una definición  per essentialia. Pretendiendo Cassirer dar una definición más amplia, a la luz del tomismo, sólo obtiene una definición más restringida y fundada.
            Acercándonos a nuestro tiempo, y debido a las restricciones en la extensión de este trabajo, he decidido seleccionar dos de los filósofos más representativos e influyentes de nuestros días : Herbert Marcuse y Gianni Vattimo.
            Marcuse (1898-1979) perteneció en su primera etapa a la Escuela de Frankfurt, fundada en 1920 por G.Lukács.  Su pensamiento es una curiosa mezcla ideológica originada en la interpretación de Hegel y Marx como profetas de una  utopía racionalista.  Luego evolucionó hacia una ideología popular de la revolución global, en la cual la liberación sexual jugaba un papel preponderante, y en la que la clase obrera fue desplazada rápidamente, para dar lugar a los estudiantes, a las minorías raciales y al lumpen proletariado.  Su antropología aparece desarrollada, fundamentalmente, en su obra más difundida One-dimensional Man (1964), aunque también hay antecedentes en Eros and Civilization (1955) y en sus últimos ensayos de 1970 Five Lectures, uno de ellos traducido como “Un ensayo sobre la liberación”.  Toda su filosofía se orienta a la crítica de una civilización tecnológica que ha instaurado un orden social en el que el hombre unidimensional adquiere la alienación suprema, la pérdida de la libertad.  Acusa  al positivismo y al análisis del lenguaje por contribuir a la formación de ese hombre unidimensional.  Su característica es la esclavitud imperceptible pero verdadera por su degradación a simple instrumento, por la carencia de autonomía y capacidad de decisión.  Marcuse pone como causa de esta sociedad cerrada y opresora, formadora del hombre unidimensional  a la racionalidad.  En One-dimensional Man, encontramos expresiones como éstas : “vivimos en el signo de la racionalidad y la producción”, “imponer la razón a toda una sociedad es una idea paradójica y escandalosa”, o bien caracteriza a la sociedad actual por la “índole racional de su irracionalidad”.  Para obtener una ontología bidimensional que resuelva el antagonismo entre libertad y opresión propone rechazar todo orden establecido mediante la liberación del eros.  Marcuse propone reemplazar  animal racional por  animal erótico, que supone el desarrollo espontáneo de los instintos sin ningún tipo de represión.  Esto, para él, conduce a la paz y a la armonía en la que el placer será reconocido como un fin en sí mismo (Cfr. Eros y Civilización).  Desde una perspectiva crítica, podemos decir que Marcuse  no propone nada nuevo y pretende reinstaurar un hedonismo que ya existe en la sociedad actual, y que no ha demostrado ninguna eficacia para combatir la esclavitud de la tecnología.
            Vattimo, filósofo italiano contemporáneo, nacido en 1936, es uno de los representantes más populares del postmodernismo.  A diferencia de otros teóricos de la postmodernidad no quiere adoptar un tono apocalíptico, sino uno mesurado.  Toma de Nietzsche y de Heidegger una ontología nihilista, que supera la metafísica porque, a diferencia de ésta, no identifica al ser con el ente y no busca estructuras estables (esencias) ni fundamentos eternos.  Capta al ser como evento, como algo epocal.  Para Vattimo la hermenéutica (ontología nihilista que realiza la fusión del ser en el lenguaje) es el nuevo lenguaje común, o la nueva koiné de los años 80.  Su propuesta personal es la del pensiero debole para contrarrestar las formas de dominio propias de la metafísica y de la razón calculadora (Cfr. El pensamiento débil, volumen colectivo publicado por Pier Paolo Rovatti, 1983, versión castellana 1987).  En lugar de la racionalidad propone el pensamiento débil que es pensamiento abierto. Cuando habla de debilidad se refiere a la disolución de muchas rigideces que, para el filósofo italiano, son los verdaderos obstáculos para nuestra libertad.  Según Vattimo, en cuanto cae la idea de la racionalidad, desaparece la idea de una sola forma verdadera de realizar la humanidad.  Aparece un mundo plural.  Vattimo habla del alcance emancipador y liberador de la pérdida del sentido de la realidad.  Este efecto emancipador de la liberación de la racionalidad reside, por un lado, en la posibilidad de manifestar cada uno lo que es : negro, mujer, homosexual, protestante, etc., y por otro, en la vivencia de extrañamiento cuando comprendo que mi sistema de valores no es el único.  Para el postmoderno el ser no coincide con lo estable, fijo y permanente, sino que tiene que ver con el evento, el consenso, el diálogo y la interpretación, apareciendo esto como una chance de un nuevo modo de ser humano, donde básicamente se pierden las determinaciones de sujeto y objeto (Cfr. Etica dell’ interpretazione, 1989, versión española 1992).  No hay en Vattimo un interés por la definición de hombre porque su hermenéutica no busca esencias, ni nada permanente.  En todo caso describe el nuevo modo de ser humano como evento, consenso, diálogo e interpretación,  siempre dentro del marco del pensiero debole.  Si bien  no alude a ella, en particular, su postura implica un rechazo de la posición tomista.

LA MASCULINIDAD

“El privilegio masculino no deja de ser una trampa y encuentra su contrapartida en la tensión y la contención permanentes, a veces llevadas al absurdo, que impone en cada hombre el deber de afirmar en cualquier circunstancia su virilidad [...] La virilidad, entendida como capacidad reproductora, sexual y social, pero también como aptitud para el combate y para el ejercicio de la violencia (en la venganza sobre todo), es fundamentalmente una carga. Todo contribuye así a hacer del ideal imposible de la virilidad el principio de una inmensa vulnerabilidad” (Bourdieu, 2007: 69).

Los conceptos que fundamentan el discurso de poder dentro de los estudios de género han servido como punto de partida para el análisis de la masculinidad. Kaufman y Pired (1991) señalan que el deseo de poder y control, o bien su rechazo, es clave en la formación de cada hombre porque es “la esencia misma del proyecto de convertirse en hombre”( Kaufman y Pired, 1991:13). Por consiguiente, se observa que las relaciones desiguales de poder en el hogar generan prácticas ventajosas en los hombres y generan discriminación y vulnerabilidad en mujeres, niños, niñas y personas ancianas.

 Como punto clave de la masculinidad ha sido reconocida la convivencia de hombres y mujeres dentro de un sistema sociocultural, lo que es determinante para sus roles en la sociedad. Sobre ello Seidler (1991) señala que no es posible hablar de una masculinidad única, ya que en el proceso de socialización de los hombres se entrelazan diferentes influencias que son determinadas por la sociedad y la cultura social en la que cada uno vive y de las que se pueden mencionar la clase, la religión, la etnia, la convivencia urbana o rural y, primordialmente, una serie de influencias dadas por la familia, como la ética y la moral. 
Así, la masculinidad puede entenderse como parte de la identidad de género y expresa la convicción que desarrollan los hombres de pertenecer al sexo masculino como diferente al sexo femenino. Es una construcción sociocultural, que ocurre en condiciones específicas de espacio y tiempo. La paternidad expresa uno de los roles de género referido a la relación que establecen los hombres con su descendencia inmediata, pudiendo ser ésta biológica o adoptada socialmente.
 Para el estudio se consideró la masculinidad como el conjunto de atributos, valores, funciones y conductas que se suponen esenciales al hombre en una cultura determinada, y que es determinante para sus roles en la sociedad. Con sus variantes nacionales se puede considerar que en América Latina existe una forma hegemónica de socialización de los hombres que está cultural e históricamente construida y que tiene sus variaciones por clase o por etnia, pero que sirve siempre de referente incluso a las formas alternativas de socialización. En esta socialización se pueden encontrar algunas claras ventajas para el hombre con relación a la sexualidad y a la reproducción. Algunas, con el tiempo y su rigidización, se van transformando en un costo para la salud sexual y reproductiva (de ellos y ellas). Se consideran además los planteamientos de Robert Connell (1987) quien define el género como una estructura de relaciones sociales. Explica que dicha estructura, para fines analíticos, puede subdividirse en el trabajo (relaciones de producción y las divisiones genéricas del trabajo como parte de ellas), el poder (relaciones de poder: dominación masculina y subordinación femenina) y cathesis (las relaciones sociales en su dimensión emocional, la organización del deseo, los sentimientos, la sexualidad) (citado en del Va l l e , 2 0 0 2 ) . 
En estas subdivisiones de relaciones sociales, hombres y mujeres no siguen comportamientos uniformes, sino que se pueden distinguir múltiples masculinidades y femineidades aún en el mismo contexto social. Indica Connell que la masculinidad es una construcción social que resulta de multitud de factores y ámbitos como la familia, la escuela, los medios de comunicación, la religión y la conformación de la sociedad, pero en todos los casos depende de un sistema de relaciones de género. No hay una definición universal de masculinidad, ya que todas las sociedades cuentan con registros culturales de género, pero no todas tienen concepto de masculinidad (Connell, 1997).

La masculinidad y la feminidad son históricas y se forman y transforman en el tiempo, a veces influidas por factores extra-género, como la modernidad, la tecnología y las crisis económicas (Connell, 1997). Se han podido encontrar algunos mitos y tabúes referidos a la masculinidad y la feminidad a través de algunos estudios sobre la sexualidad en distintos países del área. Así, para el hombre la masculinidad se demuestra por el vigor físico y reciedumbre de los modales; el tamaño de los genitales se asocia con la potencia sexual; no debe expresar sus sentimientos; el hijo varón es confirmatorio de virilidad; está hecho para el placer y debe llevar la iniciativa de las relaciones sexuales; es el que manda en el hogar y garantiza el aporte económico; es el que tiene derecho a estudiar y superarse; los hombres son más inteligentes y son dados a la independencia y a la acción.  La concepción de masculinidad y de subjetividad, como construcciones simbólicas y de prácticas que responden a las interpretaciones disponibles y a las instituciones que las regulan, permite abordar la paternidad como un fenómeno cultural, social y subjetivo, de enorme diversidad dentro del mismo individuo, entre los individuos de un mismo contexto sociocultural y en diferentes momentos históricos. Por consiguiente, la paternidad experimentada por los sujetos como una serie de prácticas y significaciones que definen la relación con los hijos e hijas debe ser diferenciada de la maternidad. 


El acto sexual masculino

La fuente más importante de señales nerviosas sensitivas para la iniciación del acto sexual masculino es el glande del pene. El glande contiene un órgano especialmente sensiConducto deferente Uretra Testículo Epídimo Glándula de Cowper Próstata Vesícula seminal 31 ble que transmite al sistema nervioso central una modalidad de sensación denominada sensación sexual. La acción de masaje del glande en la relación sexual estimula los órganos sensitivos terminales y las señales sexuales, a su vez, se propagan a través del nervio pudendo, y después por el plexo sacro, a la porción sacra de la médula espinal, y finalmente ascienden a través de la médula a áreas no definidas del encéfalo. Los impulsos también pueden penetrar en la médula espinal procedentes de áreas próximas al pene para ayudar a estimular el acto sexual. Por ejemplo, la estimulación del epitelio anal, el escroto y las estructuras perineales en general, pueden enviar señales a la médula que contribuyen a la sensación sexual. Las sensaciones sexuales pueden originarse incluso en estructuras internas, como en zonas de la uretra, la vejiga, la próstata, las vesículas seminales, los testículos y el conducto deferente. El elemento psíquico de la estimulación sexual masculina Estímulos psicológicos adecuados pueden facilitar mucho la capacidad de una persona para realizar el acto sexual. Los simples pensamientos de contenido sexual e incluso el hecho de soñar que se está realizando el coito, pueden hacer que se produzca el acto sexual masculino y culmine en la eyaculación. De hecho, en muchos varones se producen eyaculaciones nocturnas durante los sueños en algunas etapas de la vida sexual, especialmente en la adolescencia.




La Respuesta Sexual Masculina 

1) Cuando el hombre experimenta una excitación sexual, el cerebro envía rápidamente una orden a través de la médula espinal a los genitales, el pene se llena de sangre y se endurece, los testículos suben y el escroto se hace más grueso; esta es la primera etapa de la respuesta sexual masculina y recibe el nombre de Fase de excitación.

2) Si se sigue adelante con la estimulación, en cualquiera de sus formas, se llega a la Segunda Fase o Meseta, donde el pene se hincha aún más, los testículos crecen en tamaño y el glande se vuelve de un color azulado. En esta fase también se cierra el esfínter interno de la vejiga, para impedir que el semen vaya hasta ella y evitar que con la eyaculación se produzca también la micción. La Glándula de Cowper segrega un líquido con el objetivo de limpiar la uretra de restos de orina. Este líquido puede tener es espermatozoides de eyaculaciones anteriores. Tanto en el hombre como en la mujer, aumenta la tensión muscular, respiración, presión arterial y ritmo cardíaco. 

3) Si la actividad sexual prosigue, los espermatozoides salen de los testículos hasta pasar por las vesículas seminales, donde se unen líquido seminal producido por éstas. Todo lo anterior llegará ahora a la próstata donde se unirá líquido prostático. El paquete eyaculatorio está listo para salir, por la uretra. Una vez llegado a este punto, ocurre una sensación de no vuelta atrás y de pérdida de control de los músculos, es la Fase de Orgasmo, los músculos se contraen y los órganos sexuales experimentan diversas contracciones para que se produzca la eyaculación y el semen brote a través el pene, si la estimulación continúa, el semen se disparará al exterior con contracciones (entre 5 y 8 aproximadamente) a un ritmo de 0,8 segundos. 

4) Cuando ha llegado al clímax se produce la Fase de resolución, donde el pene pierde su erección, y los testículos y el escroto vuelven a su tamaño natural. En esta fase en el varón ocurre el Periodo de Refracción, consistente en la imposibilidad de tener otro orgasmo en un tiempo determinado, este período varía en cada hombre (lo determinan factores como la edad, estado de salud, etc). La Respuesta Sexual masculina podría representarse así gráficamente: 


EL SECRETO DE LA SEXUALIDAD MASCULINA 

A medida que vamos madurando como amantes e intentamos satisfacer a nuestras compañeras, vamos obteniendo cierto control sobre nuestra excitación. Esta capacidad suele ser llamada nuestro aguante y se logra aprendiendo a distraer la atención de la excitación sexual (pensando en otra cosa; en los resultados deportivos, por ejemplo) en lugar de aprender a sensibilizamos a ella. El verdadero control eyaculatorio aparece cuando conocemos el ritmo de nuestra excitación sexual, no cuando lo ignoramos. A medida que aprendas a reconocer y a sentir cada vez más el placer que surge en ti, te resultará más fácil seguir el camino multiorgásmico. 

¿PERO, EN EL SEXO NO SE TRATA DE RELAJARSE Y DEJARSE IR? 

Para experimentar placer sexual, los hombres debemos ciertamente relajarnos y dejarnos ir, pero si nos relajamos y nos dejamos ir demasiado, eyaculamos, y entonces la mayor parte del placer, si no todo, desaparece. La esencia del kung fu sexual y el secreto de la sexualidad masculina es saber cuándo controlar nuestra sexualidad y cuándo dejarnos ir. 









domingo, 24 de mayo de 2015


ATRÉVETE CON ALESSANDRA RAMPOLLA(SEXOLOGA)


TEMA: La Infidelidad 

"La Maldita Infidelidad"

Panelistas:
Carlos Galdos.
Millet Figueroa.
Christian Gómez 
Carla Arriola. 

Entrevistada:
 Susy Diaz


¿La infidelidad es instintiva o cultural?

Es instintiva.

¿Cómo se detecta aun infiel?

Quiere vender lo que no es (por la cara). Los hombres sueñan con una mujer que les deje ser, fluir.

*El celular es uno de los culpables de la infidelidad.

*Tenemos que ser leales con nuestras parejas, que es muy distinto a ser infiel.

*Plantear las cosas claras como una relación abierta, un acuerdo entre la pareja.

¿Qué lleva al hombre ser infiel?
el sentirse desatendido
no te sientes deseado por tu pareja
permiso social de la sociedad
porque sienten que pueden serlo.

¿se podrá conocer al infiel por su letra?
si, se puede conocer su personalidad, su forma de vivir, aspectos ocultos, si es sincera o no, y su sexualidad.


Entrevista a Susy Díaz

¿Cual es tu arma secreta?        

* la sensualidad


"vive la vida y no dejes que la viva te viva"

*le gusta tomar la vida alegre y disfrutar de ella, aunque ya    no es romántica porque ha sufrido muchas cosas.
*se debe encontrar el balance de corazón y el cerebro.
*Cada día es diferente cuando se realiza el amor.

                                                  
Dichos: 
-Quiero que me agarres como pavo de navidad
-La dieta de la navidad 
-La dieta del membrillo
-La pose del 42


¿Cuál ha sido el lugar mas extraño que hiciste el amor?

En el mar - Bahamas
El asensor


Estimulantes sexuales:

Fantasías sexuales
Disfraces
Vibrador
Consolador




¿Quién sabe más de sexo?  












Ganaron las chicas.

¿Qué actriz le gustaba tener sexo cuando estuvo embarazada?  
*Angeline 

¿Qué actriz se desnudo en la película "Pantaleón y las visitadoras"?  
*Angie  Cepeda

¿En cuál país es ilegal tener sexo fuera del matrimonio?  
* Irán

¿Cuál de estas cantantes se unieron para interpretar una canción sobre sadomasoquismo? *Rihana y Britney

¿Cúal es el actor porno que tiene el miembro viril mas grande?  
*Jones Jones

¿De que cantante peruano es el tema "el tren sexual"? 
*Pedro Suarez Verti

¿Que celebridad se refirió a Thon cruz como  uno de los mejores amantes que ha tenido en su vida?
*Sher

¿De que película se trata?
*Titanic


GLOSARIO:

filtrear: Mantener una relación amorosa superficial, sin que suponga compromiso alguno:

sadomasoquismo:  En el cual una persona obtiene placer al ser dominado o maltratado durante el acto sexual.

fantasía: Es la facultad humana que permite reproducir, por medio de imágenes mentales, cosas pasadas o representar sucesos que no pertenecen al ámbito de la realidad. Estos sucesos pueden ser posibles o irrealizables.

orgíaes una actividad sexual en grupo. También se denomina así a una práctica sin ningún tipo de restricciones