domingo, 14 de junio de 2015





GLOBALIZACION 


¿Qué es?

La globalización es un fenómeno inevitable en la historia humana que ha acercado el mundo a través del intercambio de bienes y productos, información, conocimientos y cultura.
En las últimas décadas, esta integración mundial ha cobrado velocidad de forma espectacular debido a los avances sin precedentes en la tecnología, las comunicaciones, la ciencia, el transporte y la industria.
Si bien la globalización es a la vez un catalizador y una consecuencia del progreso humano, es también un proceso caótico que requiere ajustes y plantea desafíos y problemas importantes.

¿En qué me afecta?

La globalización ha desencadenado uno de los debates más intensos de la última década.
Cuando la gente critica los efectos de la globalización, suele referirse a la integración económica. La integración económica se produce cuando los países reducen los obstáculos, como los aranceles de importación, y abren su economía a la inversión y al comercio con el resto del mundo. Los detractores se quejan de que las disparidades que se producen en el sistema comercial mundial de hoy perjudican a los países en desarrollo.
Los defensores de la globalización señalan que los países como China, Viet Nam, la India y Uganda que se han abierto a la economía mundial han reducido notablemente la pobreza.
Los críticos sostienen que el proceso ha significado la explotación de gente en los países en desarrollo, producido perturbaciones masivas y aportado pocos beneficios.
Para que todos los países puedan beneficiarse de la globalización, la comunidad internacional debe seguir esforzándose por reducir las distorsiones en el comercio internacional (disminuyendo las subvenciones a la agricultura y los obstáculos comerciales) que favorecen a los países desarrollados y por crear un sistema más justo.

Algunos países se han beneficiado de la globalización:

  • India: ha reducido a la mitad la tasa de pobreza en las últimas dos décadas.
  • China: la reforma ha propiciado la mayor disminución de la pobreza de la historia. El número de pobres en las zonas rurales pasó de 250 millones en 1978 a 34 millones en 1999.

Pero no ha sido así para otros:

  • Muchos países de África no se han beneficiado de la globalización. Sus exportaciones han seguido limitándose a unos cuantos productos básicos.
  • Algunos expertos señalan que las deficiencias de las políticas y la infraestructura, la debilidad de las instituciones y la corrupción en los organismos públicos han marginado a diversos países.
  • Otros creen que algunos aspectos geográficos y climáticos desfavorables han dejado a algunos países fuera del crecimiento mundial.





CONVIVENCIA:

Convivencia es la acción de convivir (vivir en compañía de otro u otros). En su acepción más amplia, se trata de un concepto vinculado a la coexistencia pacífica y armoniosa de grupos humanos en un mismo espacio. Por ejemplo: “El gobierno debe garantizar la convivencia de los diversos grupos étnicos sin que se produzcan estallidos de violencia”“Llevamos tres meses de convivencia”.

El ser humano es un ser social. Ninguna persona vive absolutamente aislada del resto, ya que la interacción con otros individuos es imprescindible para el bienestar y la salud. Sin embargo, la convivencia no siempre resulta fácil, dado que pueden interferir negativamente ciertas diferencias sociales, culturales o económicas, entre otras muchas posibilidades.


Diversas corrientes sostienen que la conciencia del yo sólo puede tenerse a partir de la existencia del otro. En dicha interdependencia social que se produce en la convivencia, cada persona se define a sí misma.

Los problemas de convivencia pueden impactar en la salud física. Algunos estudios demuestran que los inmigrantes tienen un mayor índice de enfermedades cardíacas que los pobladores nativos, una situación que se explica a partir de la ausencia de vínculos de amistad y del apoyo de los familiares. Una mejor convivencia, con lazos sociales estrechos, contribuye al bienestar.

Diversos estudios han demostrado que la convivencia con animales de otras especies resulta muy beneficiosa para los seres humanos, tanto para su salud física como mental. Es importante rodearse de individuos que no hayan sido corrompidos por las ansias de poder, que no atenten contra sus pares, que vivan en base al respeto y la compasión; y las personas no solemos reunir dichas virtudes.


Convivir con perros, por ejemplo, nos brinda lesiones de fidelidad y de consideración a diario. Además, dado que se trata de animales que no demandan mucho más que amor y respeto, nos vuelven más sensibles y nos ayudan a desprendernos de los bienes materiales. Parte de la convivencia con estas criaturas incluye salir a pasear un mínimo de dos veces al día, para que hagan ejercicio y se relacionen con otros seres vivos; esta actividad nos acerca inevitablemente a la naturaleza, nos aleja de la contaminación y de la superficialidad, y nos ayuda a recordar de dónde venimos.





INSATISFACCIÓN MARITAL:











La insatisfacción marital constituye una problemática de relevancia social que requiere mayor dedicación científica por parte de los investigadores interesados e involucrados en este campo de estudio. Una extensa variedad de estudios señala que existe una serie de efectos dañinos que parte de ciertas interacciones de pareja insatisfactorias. 

La vida sin pareja, no obstante, carece del apoyo necesario para enfrentar situaciones difíciles o estresantes, ya que se acumulan las responsabilidades personales, y las correspondientes a la educación y formación de los hijos, se limitan las metas familiares, se descuidan los hábitos sanos relacionados con la nutrición y el cuidado físico, se carece de intimidad y de esparcimiento y, además, conlleva una serie de alteraciones físicas y psicológicas importantes.

La labor del psicólogo, en este campo de estudio, ha fructificado a través de las investigaciones obtenidas en las evaluaciones que documentan la ocurrencia sólida de cambios en la relación de pareja. Estas demuestran claramente que las estrategias de solución a conflictos y de reforzamiento recíproco son los componentes de intervención marital que más influyen en el aumento de la satisfacción marital y que inciden en la disminución del maltrato infantil.
Al considerar estos hallazgos, se procedió en la presente investigación a diseñar, instrumentar y evaluar un Modelo de consejo marital para población mexicana, que permita identificar si al aplicar estrategias y habilidades de solución de conflictos y reforzamiento recíproco en parejas con problemas en su relación conyugal, se podía incrementar su satisfacción marital.


Se utilizaron como registros de observación directa el Registro de intervalo fijo de categorías conductuales para la solución de conflictos y el Registro de ocurrencia de estrategias de solución de conflictos. Además se emplearon otros registros durante el tratamiento, para apoyar el uso de las estrategias: Registro diario de conflictos en casa, Registro tarea de categorías conductuales y Estrategias de solución de conflictos, Registro de cumplimiento de acuerdos, Registro de reconocimiento recíproco, Lista cotejable de reconocimiento recíproco. Se instrumentaron 12 sesiones de tratamiento con el Modelo de consejo marital, con asistencia de la pareja a una sesión de hora y media, una vez por semana. Las estrategias didácticas utilizadas durante el entrenamiento para los componentes de solución de conflictos y reforzamiento recíproco fueron: Instrucción verbal, Modelamiento, Ensayos conductuales, Retroalimentación, Registros de observación directa de videograbaciones y Reforzamiento positivo.



EL POLIAMOR:




                                    

El amor es el motor del mundo. Y esto es así porque su existencia, junto con la del deseo –que no es lo mismo-, moviliza el cuerpo, la mente y el alma. Genera la acción, librando el resto al azar, que siempre es parte de la ecuación.

Esa aleatoriedad no permite saber priori de quién te vas a enamorar: si de alguien mucho mayor o mucho menor, si de alguien del sexo opuesto o del mismo sexo, o si de alguien tal y como lo habías imaginado o nada que ver. Tampoco te permite saber si el amor es para toda la vida o habrá muchos amores a lo largo de tu existencia. Pero, ¿qué pasaría si esos amores se dan todos al mismo tiempo? No vale que te gusten varias personas a la vez, solo cuenta si hay auténtico amor, del tipo que te da vuelta por completo. Cuando se ama a más de una pareja y las relaciones son transparentes ocurre el poliamor.


¿QUÉ ES EL POLIAMOR?
Básicamente, amor entre muchos. Pero para comprender cabalmente el concepto es mejor aclarar a qué no se refiere. No se trata de una orgía, ni de intercambio de parejas, tampoco de infidelidades y amantes, ni siquiera de poligamia –algo que parece similar a golpe de vista-. Las mencionadas son relaciones basadas en el deseo sexual y en contratos sociales, en cambio el poliamor se basa justamente en este sentimiento, en la aceptación del amor entre tres o más personas, sin importar su identidad sexual. Puede darse entre mujeres, hombres o transexuales. La única condición es el amor entre ellos y la aceptación de la relación por parte de todos. Lo sexual, si bien está presente, pasa a un segundo plano.
Hay una película, Salvajes, de Oliver Stone, que muestra como dos amigos comparten la misma mujer. Ambos son conscientes de la relación del otro y es parte de su vida. Esta es una de las aún escasas, pero existentes, manifestaciones culturales sobre esta experiencia que se empezó a conocerse abiertamente en occidente esta década, aunque en otras culturas guarda siglos de inserción.

¿QUÉ DISTINGUE AL POLIAMOR?
1. La fidelidad. Quien siente poliamor establece vínculos honestos con sus parejas. El estar con otro no se traduce como engaño o traición porque es parte del acuerdo entre ellos.

2. La comunicación y la negociación. Dada la particularidad de la relación es fundamental hablar sobre lo que se siente. No hay reglas escritas, cada pareja forjará las propias y la única manera en que se pueda prolongar en el tiempo con éxito es un diálogo abierto y sincero.
3. La ‘compersión’, es decir, la capacidad que tienen las personas de ser felices por la felicidad del prójimo. En el caso del poliamor sería lo contrario a los celos. Es aceptar que la persona amada pueda amar a alguien más. Es la posibilidad de dejar de ver al otro como un objeto, liberarse del sentimiento posesivo, y poner en práctica el refrán: “Si amas algo, déjalo libre; si regresa es tuyo, si no, nunca lo fue”.


FORMAS DE POLIAMOR
* Polifidelidad: cuando hay una fidelidad establecida entre los miembros del grupo.

* Poligamia: cuando una persona se casa con varias esposas (poliginia) o varios esposos (poliandria).
* Relación o matrimonio grupal: cuando los miembros se relacionan unos con otros.
* Relaciones conexas: cuando cada persona puede tener varias relaciones con diversos grados de importancia.
* Relación monopoliamorosa: cuando un miembro de la pareja es monógamo y los demás.
* Clan o tribu: cuando el amor se da mediante redes complejas entre sus miembros, en base a una cuestión de identidad y cultural.

OBJECIONES
La psicología sostiene que los celos son naturales al ser humano, que su ausencia es ya sea una ilusión o algún tipo de falta de empatía por el prójimo, lo que pone al poliamoroso en un lugar de desequilibrio.
La religión limita las relaciones de pareja a la mono o poligamia, o sea bajo el contrato matrimonial (en el caso de la religión católica, sólo a la monogamia). Por lo que difícilmente un líder religioso vea al poliamor como una forma aceptable de amor.
La práctica dice que las relaciones poliamorosas tienden a durar menos. Aunque no hay estadísticas, es algo esperable teniendo en cuenta que es una corriente contracultural.


Una persona sea infiel no quiere decir que sea desleal. Por lo menos así lo dice Flavia Dos Santos en su libro ‘Poliamor, más allá de la infidelidad’, de Villegas Editores.
“La infidelidad, mirada como una interrupción de la exclusividad sexual, no necesariamente implica un rompimiento de los vínculos más fuertes entre una pareja: el amor y la lealtad”, argumenta la polémica sexóloga brasileña.
Para ella, la infidelidad sexual es producida en los sentidos y motivada por un impulso natural del ser humano por el deseo sexual hacia otras personas que no son su pareja. El malentendido está, según la sexóloga, en asumir la fidelidad como exclusividad sexual.
Para ella hay más deslealtad en muchos hombres y mujeres que no tienen sexo con otras personas, los supuestamente ‘fieles’ o monógamos, pero que no soportan ni respetan a sus parejas, las critican, nunca comparten con ellas y hasta las anulan.
La lealtad, dice, radica en el amor, la admiración y el respeto por el otro, y no entendido sólo bajo el concepto de ‘propiedad privada’. Lealtad es conservar una conexión y el deseo de compartir sueños en pareja, además de una comunicación verdadera y respetuosa. Que no es ventilarse las mutuas infidelidades, pero tampoco exigir monogamia eterna.
Otra consigna del ‘Poliamor’ que haría rasgarse las vestiduras a los defensores de la fidelidad eterna, es que “no somos monógamos por naturaleza”. Principio antropológico que trae a colación Flavia pero que además se consigna en el libro ‘En el principio era el sexo’, de Christopher Bryan y Cacilda Jethá.
“En hombres y mujeres se da el deseo separado del amor. El cuerpo se siente excitado por personas distintas a su pareja, les pasa igual a hombres y mujeres, “pero a ellas les han enseñado a reprimir el deseo, si no fuera así no habrían existido los cinturones de castidad, ni la práctica de la ablación del clítoris en las sociedades”, dice Flavia.
Precisamente el gusto actual por la pornografía o las dificultades que se experimentan en la monogamia sexual de largo plazo son “el resultado de haber suprimido un instinto natural y de haber adoptado el modelo de relación monógama con exclusividad sexual”, dice ella.
Aunque tanto ellos como ellas se ven tentados por la infidelidad, ambos le temen. La mujer teme que si él tiene a otras, perderá acceso a la seguridad material que él le brinda. A él le asusta que otro tenga sexo con su mujer y terminar manteniendo hijos que no son suyos.

La fidelidad, ¿natural o cultural?

Pero los infieles no siempre buscan lastimar al otro, así lo cree Flavia. “Cuando una mujer es infiel no se despierta un buen día dispuesta a complicarse la vida y la de los demás, pero sí dispuesta a ser feliz, a sentir excitación, a satisfacer su deseo, a sentir gratificación. Al respetar por algunos momentos sus instintos, sus deseos, no tiene claro el grado de dolor que puede o podría estar provocando”.
El hombre tampoco pretende castigar o maltratar a su pareja; lo que está haciendo al ser infiel, según Flavia, es “aceptando su deseo momentáneo y lo gratifica, sin que su lealtad se vea comprometida. Existe una altísima probabilidad de que siga siendo un buen esposo, un buen compañero, porque mantiene intacta su lealtad”. Así las cosas, “la fidelidad no es natural, es cultural. No está en la naturaleza del ser humano, es una deformación cultural”.
Lo que pasa es que para conservar el modelo de ‘exclusividad sexual’, se creó todo un imaginario del amor romántico, que ‘ha de ser para toda la vida’ y que ‘el sexo solo es permitido con la misma persona siempre’, no importa si el deseo ya desapareció, el encuentro sexual vendrá acompañado de música celestial y pajaritos, pero eso no es real. La realidad, dice Flavia, es el orgasmo, “entregarse de tal forma al placer que se olvide del romanticismo y de los pajaritos”.
Para la sexóloga el problema está en que las parejas dejan de hablar de sexo, de sus sueños y deseos. Si expresaran sus deseos reprimidos y encontraran formas de satisfacerlos, habría más compenetración entre ellos, los temores desaparecerían y establecerían compromisos.
Se tiende a creer que lo que se aparte de la monogamia es promiscuo, que el sexo o el deseo es el problema, y no es así. “Se cree que alguien que escucha sus deseos y sus instintos es irresponsable, es un estigma que se ha creado para mantener el mito de la monogamia”.

¿La monogamia es anormal?

La monogamia es una conducta aprendida desde la infancia. Sin embargo, es anormal, porque la estabilidad constante es imposible y es natural que el ser humano viva constantes movimientos, crecimientos y retrocesos.
El deseo hacia el otro y la curiosidad son instintivos. Y dice Flavia que es mejor respetar los deseos, o estos se pueden transformar en rabia hacia la pareja.
Esa falta de deseo, el gran problema actual en las parejas, se debe al exceso de intimidad, de proximidad, de conocimiento, a la falta de duda y de curiosidad, que según la sexóloga son esenciales para avivar la llama. En una carta a Sigmund Freud, Carl Jung escribió que “el requisito de un buen matrimonio es la licencia para ser infiel”.

Tipos de infidelidad

En su libro ‘Mentiras privadas: Infidelidad y traición’, el doctor Frank Pittman identifica cinco:

  • Accidental: ocurre sin que se planee, en una viaje de trabajo, en una fiesta, cuando se presenta la oportunidad.
  • Innata: hombres o mujeres que necesitan estar continuamente probando que son seductores.
  • Por arreglo: parejas que se ‘dan un tiempo para experimentar’.
  • Romántica: personas poco valoradas o maltratadas que idealizan los encuentros sexuales accidentales.
  • Emocional: cuando se rompe la complicidad y conexión con la pareja y se empieza a admirar a otro, que interfiere en sus pensamientos.
  • Intelectual: cuando la persona se enamora del pensamiento del otro. Aunque no hay sexo, terminan compartiendo sus proyectos de vida y emociones.
  • Virtual: causa del 15 % de los divorcios en EE. UU.

    El club de los poliamorosos

    Los poliamorosos piensan el amor como algo infinito que no tiene por qué consumirse o acabarse en una sola persona; al contrario, como es algo tan grande e imperecedero, este sentimiento puede darse con varias personas en diferentes momentos.
    La idea del poliamor es no sentir celos, no controlar, no castrar la vida del otro, es vivir un amor incondicional sin tener que desistir de otros. Hay respeto por la libertad, que genera felicidad y esta se revierte en un mayor amor hacia la persona que reconoce esa libertad.
    No confunden compromiso con exclusividad, amor con propiedad ni sexo con intimidad. Muchos poliamorosos han dado testimonio de cómo su ser amado se torna aún más amoroso con ellos después de haber tenido encuentros sexuales con otros, dado que se enriquece como amante y como persona. Un sentimiento que expresan con la palabra ‘comprensión’, lo opuesto a ‘celos’.



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